La revolución de los coches eléctricos y las marcas potenciales

La revolución de los coches eléctricos va a afectar estrictamente al sector de la automoción entre otros, principalmente desde la comunicación entre los mismos coches hasta la conducción de un coche sin ningún conductor que maneje dicho vehículo.


El hecho de que el gobierno de España haya decretado una estimación de que el final de la venta de motores de combustión será para el año 2040 y que la Unión Europea esté hablando del año 2050 para el final del uso del carbón en la economía hace que el sector automovilístico se plantee la pérdida de puestos de empleo, ya que el coche eléctrico está formado por menos piezas aproximadamente un 40% menos que los coches de combustión.

El Autopilot del Tesla Model 3, desde dentro


Otro sector afectado será el de los talleres mecánicos ya que el coche eléctrico necesita menos mantenimiento, las gasolineras, estaciones de servicio..

Así como se destruyen los puestos de trabajo anteriormente citados, también se generarán otros nuevos, como pueden ser el mantenimiento y la instalación de los puntos de recarga eléctricos, el empleo que genera la energía renovable y el que aportarán las redes y sistemas de recarga inteligentes, así como el sector del reciclaje de baterías eléctricas.


Hoy en día los coches eléctricos únicamente se crean de alta gama, buen ejemplo es la empresa Tesla, la cual está siendo muy demandad por los clientes y generando así muchos beneficios; actualmente está destacando mucho esta empresa la cual no deja de producir stock; BMW también cuenta con una gama de coches eléctricos, como el famoso modelo BMW eléctrico i8, el cual tiene un coste de 146.800€ de serie; no obstante otras empresas como las que hasta ahora se dedicaban a la fabricación de coches de combustión han tenido que adherirse a esta nueva tecnología y están fabricando sus coches de alta gama también en tecnología eléctrica para ir progresivamente adaptando al resto de sus vehículos.

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En territorio español el principal emisor de dióxido de carbono es el de transporte por carretera, el cual alcanza a un elevadísimo 90% de las emisiones. Por otro lado, el vehículo de combustión actualmente también genera residuos un tanto peligrosos o contaminantes como son por ejemplo los refrigerantes, lubricantes o aceites.


Sin embargo, con la llegada del coche eléctrico todos estos problemas quedarían resueltos, puesto que las emisiones asociadas a este tipo de vehículo, se reducen prácticamente a 0 así como las emisiones acústicas.
Aunque en su funcionamiento el coche eléctrico reduce la contaminación, no ocurre lo mismo con el impacto medioambiental a la hora de fabricar las baterías, las cuales son creadas a partir de materiales como el cobalto, el litio, el níquel, el cobre o el magnesio, que son muy elevados y cuyo agotamiento de los recursos minerales hay también que tener en cuenta, por otro lado cabe destacar que la mayoría de las minas se encuentran en países del tercer mundo como es la República Democrática del Congo o donde la explotación de la mano de obra es habitual y es el líder en explotación de minerales como el cobalto, mencionado previamente o incluso en Rusia.


Uno de los principales obstáculos para el aumento de la venta de coches eléctricos es su elevado coste además de su escasa autonomía disponible.

HÉCTOR MOLINA GARCÍA

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