Cuando tenemos una página web, una de las primeras preguntas que solemos hacernos es cuánta gente entra.
Parece una pregunta bastante sencilla.
Publicamos la web, pasan unos días, empezamos a recibir algún formulario, algún correo, quizás alguna llamada, y tenemos una cierta sensación de que la página está funcionando. El problema es que esa sensación muchas veces es prácticamente toda la información que tenemos.
Y esto, especialmente cuando empezamos a dedicar tiempo o dinero a una web, creo que se queda bastante corto.
Porque saber que durante un mes han entrado 2.000 personas está bien, pero inmediatamente aparecen más preguntas.
¿Esas 2.000 personas han entrado repartidas durante todo el mes o hubo un día concreto en el que ocurrió algo?
¿Entran más entre semana o durante el fin de semana?
¿A qué horas?
¿Desde qué navegadores?
¿Desde qué sistemas operativos?
¿Qué resoluciones de pantalla utilizan?
¿Tenemos usuarios que vuelven con frecuencia?
Son datos bastante básicos, pero cuando no los tenemos acabamos tomando muchas decisiones sobre la web basándonos en impresiones.
Por ejemplo, podemos pensar que nuestros usuarios visitan principalmente la web desde un ordenador porque nosotros trabajamos desde un ordenador. Y quizás resulta que una parte muy importante está entrando desde dispositivos con resoluciones bastante diferentes a la nuestra.
También podemos publicar contenidos siempre el mismo día porque nos viene bien hacerlo así, aunque posteriormente los datos indiquen que nuestros visitantes tienen mucha más actividad otros días de la semana.
Este tipo de cosas me parecen interesantes porque normalmente no necesitamos realizar un análisis enormemente sofisticado para empezar a descubrir información útil.
A veces simplemente ver las visitas por horas ya nos cuenta algo.
O comparar varios meses.
O ver un mapa semanal y comprobar en qué momentos se concentra la actividad.
La cuestión es que una web está generando información continuamente, aunque nosotros no la estemos mirando.
Cada visita ocurre en un momento determinado, desde un navegador, un sistema operativo, una resolución de pantalla, un idioma y una serie de características que, agregadas durante un periodo suficientemente largo, empiezan a describir bastante bien cómo se está utilizando realmente el sitio.
Y aquí creo que hay una diferencia importante entre desarrollar una web y mantener una web durante años.
Cuando desarrollamos una web tomamos una serie de decisiones iniciales. Diseñamos para determinados tamaños de pantalla, organizamos los contenidos de una determinada forma, decidimos cuándo publicar, etcétera.
Pero los usuarios pueden terminar utilizándola de una forma diferente a la que habíamos imaginado.
Si no medimos nada, probablemente tardaremos bastante en enterarnos.
En mi caso me interesa especialmente poder ver este tipo de información de una forma bastante directa. No tener que preparar una consulta cada vez que quiero comprobar algo, ni descargar datos y llevarlos a una hoja de cálculo para hacer una gráfica sencilla.
Quiero entrar, seleccionar un periodo y verlo.
Por este motivo desarrollé jocarsa | analitica.
La aplicación recoge información del tráfico de una web mediante un pequeño script que se incorpora a las páginas que queremos analizar y posteriormente presenta esos datos en un panel.
Desde ese panel se pueden consultar las visitas por día, mes y hora, distribución de navegadores y sistemas operativos, resoluciones de pantalla, idiomas y otros datos relacionados con las visitas.
También permite trabajar con rangos de fechas y filtros, algo que considero bastante importante porque los datos acumulados tienen valor, pero muchas veces lo que queremos saber es qué ha ocurrido durante un periodo concreto.
Por ejemplo, si hemos realizado una campaña durante dos semanas, nos interesa poder aislar esas dos semanas.
Si hemos cambiado el diseño de la web, podemos comparar qué ocurría antes y qué está ocurriendo después.
También hay una visualización semanal que permite ver en qué días y horas se concentra la actividad. Es una de esas gráficas que inicialmente puede parecer simplemente curiosa, pero que con suficiente información empieza a resultar bastante útil para entender cuándo están realmente nuestros usuarios al otro lado.
Todo esto no significa que haya que estar mirando las estadísticas de la web cada cinco minutos.
De hecho, seguramente eso tampoco aportaría demasiado.
Pero sí creo que, si una web forma parte de la actividad de una empresa, merece la pena saber cómo se está utilizando.
Porque una cosa es la web que pensamos que tenemos y otra la web que realmente utilizan nuestros visitantes.
Y para conocer esa segunda parte necesitamos datos.
Si actualmente tenéis una web y la respuesta a la pregunta de cuánta gente entra, cuándo entra y desde qué dispositivos es más o menos "creo que...", quizás os interese echar un vistazo a jocarsa | analitica.